Murió por mí

Para cuando éramos todavia sin fuerza, en tiempo debido Cristo murió por los impíos.
Romanos 5:6

Parece que el tiempo transcurrió lentamente desde que nos vimos la última vez. Déjame contarte lo que me ha pasado. Estábamos Hernán y yo en una tienda comprando botana para la reunión que tendríamos en su casa. En eso, dos hombres entra-ron por la puerta, iban cubiertos con pasa montañas.

Uno de los enmascarados esperaba afuera, mientras otro quitaba el dinero al cajero y otro más se dirigía hacia mí, diciendo: "¡Dame todo lo que tengas!".

Yo, confuso, no sabía qué hacer. Mientras sacaba la cartera de mi bolsillo, el asaltante frente a mí sacó una pistola, dando la impresión de quererme disparar cuando terminara de darle mis pertenencias.

Esfuerzo...

Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo. Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces... Nadie recoge cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra. Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega a puerto sin remar muchas veces.

Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas. Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo. ¡Ni se hace hombre sin sentir a Dios! Nadie llega a la otra orilla sin haber ido haciendo puentes para pasar.

Cuando Dios quiere...

Una señora muy pobre telefoneó para un programa cristiano de radio pidiendo ayuda.

Un brujo del mal que oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus secretarios y ordenó que compraran alimentos y los llevaran hacia la mujer, con la siguiente instrucción: Cuando ella pregunte quien mandó estos alimentos, respondan que fue el DIABLO!

Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los secretarios del brujo.

Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron: ¿La señora no quiere saber quién le envió estas cosas?

La mujer, en la simplicidad de la fe, respondió:- No, mi hijo.. No es preciso. Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece!

NO TE PREOCUPES DE QUÉ MANERA VENDRÁ SU VICTORIA, PERO CUANDO DIOS DETERMINA, ELLA VIENE.

Ten paciencia.. y te sorprenderas.

Si Dios no llega manda al muchachito.


*DIOS te bendiga, y que tengas un buen día.

acuerdate Jesus dijo:"si me niegas entre los hombres, te negaré delante del padre".