¿Cómo estar contento con mi cuerpo?


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El joven adolescente tiene un gran dilema con su cuerpo. Lo que más le aflige, seguramente, es que no es como él lo hubiera querido tener. Difícilmente habrá un joven que esté contento con su cuerpo.


En la pubertad, lo primero que te incomoda, es el crecimiento desgarbado, desproporcionado, de tus miembros. Eso te trae como consecuencia una gran torpeza de movimientos.

Pero eso no es todo. Los cambios en esta edad traen consigo otras muchas dificultades, que los jóvenes tratan de disimular o encubrir.

El problema muchas veces se agrava porque los modelos de belleza en el mundo exhiben cuerpos perfectos. Los modelos (y las modelos) echan mano a muchos recursos técnicos para lograrlo, recursos que no están al alcance de todos los jóvenes. Entonces, en esa competencia feroz, ellos van quedando desplazados.

¿Qué hará un joven cristiano en medio de toda esta red de influencias, modelos estilizados, rostros brillantes, cabellos pintados, cuerpos exuberantes? ¡Ay, socórrales el Señor para andar como es digno del Señor!

¿Sabes? La apariencia no es importante para Dios. Por tanto, no es necesario afanarse en embellecer el cuerpo. La belleza más importante es la del alma.

Ustedes saben de aquella vez que el profeta Samuel fue a ungir a David como rey de Israel.

Samuel no sabía a quién Dios había escogido, sólo sabía que el escogido era de la familia de Isaí, de Belén. Así que llegó a casa de Isaí.

Cuando Samuel vio a uno de los hijos –Eliab– dijo: "Este es el ungido". Pero Dios le dijo: "No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." (1 Samuel 16:7).

La mirada de Dios se había posado sobre David, el menor de los hijos, que era, al parecer, el menos considerado por su padre.

Este mismo David es el que le dice al Señor en uno de los Salmos: "Tú me hiciste en el vientre de mi madre ... estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado ... Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas" (Salmo 139:13-16).

¿Puedes ver a Dios creándote en el vientre de tu madre, siguiendo "el pauteo" que estaba escrito en su libro, para cada rasgo tuyo? ¿Puedes ver a Dios decidiendo como sería cada rincón de tu alma y de tu cuerpo? Aún lo más pequeño, incluso aquello que suele ser para ti objeto de vergüenza. En cada facultad de tu ser de esconde un designio de Dios, una razón de ser, algo que tiene una explicación en Dios.


Seguramente no estás conforme con tus defectos. Pero ¿y si Dios los hubiese dejado en ti para mostrar por medio de ellos su gracia, su amor, su paciencia? Tal vez, si no los tuvieras, querrías ir por las pasarelas del mundo, exhibiendo la riqueza de tu personalidad, la perfección de tu cuerpo, como hacen muchos, para perdición de sus almas. Teniéndolos, te acercas al Señor para hallar plena satisfacción en Él.

Todas las cosas que fueron formadas en ti estaban escritas en el libro de Dios. ¿Cómo podrías ahora rebelarte contra aquello que Él decidió, en su amor, antes de la fundación del mundo para ti?

Que tu cuerpo no sea como un vidrio opaco que no deja pasar más allá la mirada, sino que sea como un vidrio limpio, transparente, que deja ver la belleza de tu alma.

El Cristiano y La Depresión




"¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío". Salmos 42:5


¿Quién no quisiera ser feliz?, pero la verdad es que la vida tiene muchos altos y bajos. Por una parte podemos experimentar de las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros.

Por otra parte también están las trampas que el Enemigo nos pone para no alcanzar la felicidad.

Una de esas trampas se llama DEPRESIÓN.

Pero la realidad es que la depresión no respeta genero, nacionalidad, ni creencia, siempre y cuando una persona permita que sentimientos de depresión se aniden en su vida, esta cobrara vida en ella y posiblemente la llevara al fracaso en todo sentido, incluyendo el espiritual.

Es necesario que como hijos de Dios estemos al tanto de este obstáculo que se nos puede presentar en cualquier momento, ya sea que nos llegue a nosotros o alguna persona que conozcamos, para que de esta forma podamos ayudarle y hacerle entender que tenemos un Dios que es especialista en vencer la depresión en nosotros los humanos.


¿A QUE SE LE LLAMA DEPRESIÓN?

Para entender este tema es necesario que también tengamos claro lo que significa la palabra “Depresión”, es por eso que a continuación te cito algunos significados de esta palabra:

•Es una tendencia excesiva a encontrarse en un estado de ánimo bajo.

•Sentimientos de impotencia, desesperanza, ineficiencia y tristeza.

•Es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente.
 
 
LA SOLUCIÓN A LA DEPRESIÓN.



Puedes ponerte en el tratamiento que quieras, puedes tomar el medicamento que quiera, pero esas soluciones se compararan a la única y eficaz solución, esa solución que no tiene precio en oro ni plata, pues esta solución es el Dueño de todo eso, la única y eficaz solución a la depresión se llama: JESÚS.

No hay ninguna otra forma de poder salir de la depresión que permitiendo a Jesús que entre a tu corazón. A lo mejor y una persona que ya entrego su vida a Jesús este en depresión y diga: “yo, ya entregue mi vida a Dios y aun no logro salir de la depresión”. En ese caso en necesario que evalúes tu relación con Dios y te hagas un auto análisis de cómo estas viviendo la vida Cristiana, porque una cosa es decir “soy cristiano”, pero otra cosa es realmente vivir como cristiano y tener una constante comunión con Dios.


Para poder vencer la depresión es necesario:

1.Ir a la casa de JEHOVÁ en pocas palabras Congregarnos. ( Salmos 84: 1-7)

2.Mantener un hábito de Oración. (Salmos 69:13)

3.Echar sobre Dios mí depresión. ( Salmos 55: 22)

4.Practicar la ALABANZA. ( Salmos 69: 30-35)

5.Servir a Dios. “Cuando vivimos una vida activa en Dios esto nos ayuda a avanzar". Ejemplo: Elías ante su depresión. Descansó, se alimentó y prosiguió

Esta cien por ciento comprobado que la depresión se puede vencer, depende de la disposición que tengas en tu vida que Dios actué en ella. Recuerda que Dios siempre esta dispuesto a ayudarte cuando tu se lo permites.

Hoy Dios quiere quitar toda depresión de su vida. Quiere cambiar su corazón abatido por un corazón alegre.

¿Cómo te encuentras hoy? ¿Estas deprimido(a)? Ven a Jesús y quebranta en mil pedazos la depresión.

Un Pacto con las tinieblas